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El tercer día amanecemos muy pronto en Kayenta, pues hemos quedado con los navajos a las 8:30 en el The View Hotel, un nuevo hotel, recién inaugurado, situado en la entrada a Monument Valley donde todas las habitaciones tienen vistas espectaculares al valle, un sitio perfecto para haberse quedado a dormir de haberlo conocido previamente. Justo antes de llegar, entramos en Monument Valley y hay que pagar $5 por persona a los navajos (no se admite el pase anual de los parques nacionales).

Desayunamos en el hotel disfrutando de las vistas y el navajo que nos va a hacer de guía es puntual como un reloj. Ellos son los que nos han recomendado quedar tan pronto, y la verdad es que es un gran acierto, dado que apenas hay nadie en todo el parque , con lo cual estás tu sólo para disfrutar de prácticamente todos los miradores, y la luz para hacer fotografías es realmente espectacular. Además, la lluvia del día anterior ha hecho que se asiente el polvo en el terreno, por lo que apenas lo respiramos en el jeep abierto en el que vamos.

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Hemos elegido realizar el tour largo, de unas dos horas y media, que nos cuesta $70 por persona, y vamos nosotros solos en la camioneta con el guía. Nuestra primera parada es John Ford Point, el sitio más famoso de Monument Valley, sobre todo por el anuncio de Malboro, y a continuación se introduce en la zona navaja del valle donde sólo puedes entrar con ellos, y las bellezas se van acumulando en nuestras retinas: el dragón, el médico, el lince, el pájaro, los petroglifos de más de 1000 años...es difícil quedarse con algo, sin duda este valle tiene algo de mágico que le hace muy especial....salimos de esta zona restringida para terminar nuestra visita en North Point y terminar de maravillarnos, al final más de 3 horas de visita con una guía navajo encantador, sin duda un viaje de lo más recomendable.

Navajo en el John Ford Point

Por último, indicar que para visitar Monument valley no es necesario contratar nada, lo puedes realizar tu mismo en tu coche, pero para eso es altamente recomendable alquilar un jeep, y debemos asumir que hay zonas del parque al que no podremos acceder, aunque los miradores más conocidos si los puedes visitar.

Salimos a eso de las 12 de Monument Valley, y decidimos comer en el camino hacia nuestro siguiente parque nacional, el famosísimo Gran Cañón del Colorado, que se encuentra a unos 200 kilómetros. Nosotros hemos decidido ir únicamente a los miradores de la zona sur del cañon, así que hemos cogido hotel en Tusayan para dormir y coger a primera hora del día siguiente un helicóptero que nos haga una visita por el cañón.

Comemos en Tuba City, y os recomiendo comer como muy tarde en este pueblo o ya realizarlo en el Gran Cañón, porque en el resto del camino nos vamos a encontrar con el otro Estados Unidos, mucho menos conocido, el de los pueblos pobres de solemnidad donde no sabes donde parar a comer o a echar gasolina, así que os recomiendo hacer eso en Tuba City e ir directamente hasta la entrada este del Gran Cañón del Colorado. Tras enseñar el pase anual de los parques nacionales en esta entrada, nos dan una serie de mapas e información del parque tanto en inglés como en español y paramos en un par de los miradores antes de llegar a Tusayan a eso de las 4 de la tarde. Por cierto, cuidado con los horarios porque de Monument Valley a Tusayan cambia la hora, en Tusayan es una hora menos que en Kayenta.

Vista del Gran Cañon

Dejamos las cosas en el hotel, y volvemos a entrar en el parque para ir a ver los miradores más famosos, Mother Point y la vista desde el hotel El Tovar y sus alrededores. Para movernos por el cañón del Colorado decidimos aparcar el coche en uno de los grandes parking existentes y utilizar la red de autobuses gratuitos que ofrece el parque y que te llevan a todos los principales puntos de interés. A eso de las 7 de la tarde, ya cansados, comienza a caer una fuerte tormenta, así que nos volvemos al hotel.

Vista del Gran Cañon

El hotel donde nos alojamos en Tusayan es el Holiday Inn Express Hotel & Suites Grand Canyon, que está situado justo en la calle principal del pueblo, es bastante cómodo e incluye un excelente desayuno.

Lo mejor de Tusayan es que se encuentra situado a apenas 6 kilómetros de la entrada al Gran Cañón, justo al lado del aeropuerto, con lo que al día siguiente vamos a tardar cinco minutos en ir a donde sale nuestro helicóptero, que nos dará una vuelta por el Gran Cañón, y que como pueblo turístico está lleno de restaurantes y cafeterías para cenar y desayunar.

Cenamos en Tusayan en un sitio recomendado por la guía, el Yippee-Ei-O Steakhouse, que se encuentra situado a la derecha de la carretera justo a la salida del pueblo si nos dirigimos hacía el Gran Cañón. El restaurante está lleno de camareros cowboys, el ambiente es acogedor y disfrutamos de unos buenos platos de carne a la parrilla antes de irnos pronto a la cama.

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